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    ¿Qué es lo que yo realmente vendo?

    Por ser cirujana plástica, puede que la primera impresión que te lleves de mí o la primera idea que pase por tu mente al enterarte de cuál es mi ocupación, sea que yo vendo transformaciones a través de un bisturí…

    ¡Y capaz tienes razón! Pero esas transformaciones de las que te hablo, son las mismas que hacen que yo venda otros aspectos importantes en la vida que no son tangibles.

    Aspectos más allá de los físicos que hacen que una persona se acepte a sí misma sin remordimientos, sin traumas, sin culpas y sin pesares.

    Dicho esto, ¿sabes qué es lo que realmente vendo?

    Autoestima

    Para que siempre tengas un buen concepto de ti mismo(a).

    Amor propio

    Para que, pase lo que pase, te ames de manera infinita y siempre seas tú tu prioridad.

    Belleza

    Para que sientas que los sueños de cambios (en este caso, físicos), definitivamente pueden hacerse realidad. Pero no porque la sociedad te lo exija o por simple vanidad, sino para que recobres la seguridad que en algún momento perdiste.

    Confort

    Porque mi único objetivo es hacerte sentir una persona cómoda, valorada y respetada.

    Fortaleza

    Porque los resultados te hacen un ser humano más conforme contigo mismo(a), y por ende, más fuerte.

    Tumbao’

    Porque ¿quién no va a voltear a mirarte cuando vayas por la calle…? Como decía Celia: “¡La negra tiene tumbao’!”

    Femineidad

    Porque además de sentirnos hermosas y valiosas, ¡lo más importante es sentirnos mujeres!

    Por esto y por muchísimo más, ¡me encanta lo que hago!

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    ¿Por qué decides operarte?

    Muchas veces me toca hablar acerca de cuál es la razón (o las razones) por la(s) cual(es) las mujeres de hoy en día deciden operarse.

    Y es allí donde les doy soltura a mis ideas y explico qué es lo que realmente pienso y opino al respecto. 

    Ahora bien… Existen muchas vertientes, pero las más comunes, son dos:

    Por voluntad propia (para sentirse bien con ellas mismas)

    No saben lo mucho que me contenta cuando recibo mujeres que quieren cambiar sus vidas para sentirse bien con ellas mismas, pues más allá del ámbito estético, que también es primordial, acuden a mí con la finalidad de lograr su satisfacción personal.

    Por presión social

    Este es el punto que da mucho de que hablar…

    Y yo ya lo he dicho en reiteradas ocasiones… Las opiniones de los demás, sobre todo cuando son destructivas o no aportan nada, no deben ser tomadas en cuenta por ningún motivo.

    Por ejemplo, si alguien te dice: “Hazte una reconstrucción de nariz, porque la tienes fea…”, ¿te la harías?

    Puede que se torne complejo, pero la verdad es que es muy sencillo.

    1- Si tu nariz no es la más bella del mundo, pero eso no te afecta en nada ni destruye tu autoestima, puedes pasarte la opinión de esa persona por donde mejor te parezca.

    2- Si por el contrario, sientes cierto complejo por la forma de tu nariz, opérate, ¡sí! Pero con la convicción de que te sentirás mucho mejor luego de la intervención y no porque un tercero quiso opinar sobre tu aspecto físico.

    Entiende que tú no estás aquí para complacer a nadie… ¡Estás aquí para complacerte a ti!

    Entonces, te invito a analizar en cuál posición te encuentras, en caso de que estés atravesando por una situación similar, y a que decidas por ti misma qué hacer, no porque otro(a) te lo imponga. 

    ¡Aquí te estaré esperando…!

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    La importancia de una buena autoestima

    Antes de entrar en materia real, quisiera aclarar un punto que considero importante en relación a lo que es una buena autoestima como tal. Así que les explico…

    Tener una buena autoestima no significa, en lo absoluto, creernos o sentirnos mejores o superiores a los demás. ¡Mucho cuidado con eso!

    Y hago hincapié porque son muchas las personas que tienden a confundir términos y a mezclar significados entre una buena autoestima y egocentrismo, yoísmo, o como quieran llamarlo.

    Y créanme, no es lo mismo, ni es igual… ¡Como dice Juan Luis Guerra!

    Dicho esto, puedo comenzar definiendo la autoestima como el hecho de reconocer y apreciar nuestras virtudes y cualidades y de amarnos tal y como somos.

    Entonces, sea cual sea el ámbito en el que te desenvuelvas, es vital tener una buena autoestima, pues esta contribuye en gran forma a tu bienestar tanto psicológico como físico.

    Por ello, ¡debemos estar siempre atentos ante las señales negativas! Pero como aquí no queremos hablar de cosas malas, sino todo lo contrario, quiero mencionarles cinco razones por las que debemos trabajar en alcanzar una buena autoestima:

    Permite tener más estabilidad emocional

    Al tener una buena opinión de nuestra persona, no necesitaremos la aprobación de los demás, así que evitaremos que ronden por nuestra cabeza pensamientos absorbentes de energía como “¿qué pensará la gente de mí?”.

    Obtendremos mayores logros

    Gracias a una autoestima elevada, nuestras metas serán también más exigentes. Por tal motivo, tendremos objetivos más difíciles, pues sabemos que tenemos la capacidad suficiente para alcanzarlos.

    Seremos más atractivos(as)

    La frase “todo es cuestión de actitud” es muy cierta, ya que lo que reflejemos ante el mundo, hará que los demás también lo vean en nosotros.

    En otras palabras, una buena autoestima hará que los que nos rodean, sientan una gran experiencia al compartir con nosotros y, por ende, podremos aportar más a sus vidas.

    Seremos felices

    La autoestima es una de las bases de la felicidad, pues si no nos sentimos bien con nosotros mismos, nuestra felicidad nunca estará completa. ¡Se los aseguro!

    Cosecharemos mejores relaciones personales

    Parece mentira, pero las energías se contagian. Y más, si son buenas. Por ello, nuestra actitud positiva potenciará a los que nos rodean y, partiendo de allí, lograremos cosechar mejores relaciones personales (amor, amistad, familia, etc.).

    ¡Comienza por ti, comienza a quererte!