Transición Desde El Amor Propio

Sentirnos bien siempre será el espejo a un mundo de emociones positivas que todos los seres humanos debemos permitirnos sentir. Desde ahí la concepción de ideas, retos y metas que subirán nuestra autoestima en una nube de la que ¡jamás debemos bajar!

Y es que todo inicia cuando aceptamos realidades y situaciones con respeto y afecto hacia nosotros mismos, sin temor a pisar fuerte y a querer cada rincón de nuestro ser.

“Porque somos únicos y eso nos hace especiales”


Esas diferencias que nos vuelven valiosos, auténticos y únicos, son las que hacen que brillemos con luz propia y es ahí donde ocurre la magia y la posibilidad de sentirnos capaces de superar esas barreras que a veces no nos permiten crecer o creer en lo que podemos lograr. 

Todos tenemos diferentes formas de demostrarnos el amor propio, la clave es que siempre esté dirigido hacia una dirección positiva, de crecimiento y superación. 

Amor = Transformación 


Sin duda con el paso de los años he aprendido que el amor propio nos ubica en un punto donde difícilmente decimos “no puedo”, como una especie de superpoder que nos otorga estabilidad y seguridad de sentirnos y vernos indestructibles. 

El amor propio depende de nuestra voluntad y disposición, y no de quienes nos rodean o de las situaciones o contextos que ocurren en nuestro entorno. Cuando le damos prioridad a nuestra imagen, a demostrarnos amor con hechos y nos dedicamos a fortalecer nuestra autoestima, todo se vuelve más espontáneo.

Recuerda que lo único constante en esta vida es el cambio, depende de ti qué cambio quieres darle a tu vida.

“Darnos lo que merecemos también es saludable”. 

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