De Muñecas A Diosas

Por años me he referido a mis clientas y a mis pacientes en un término de transformación con palabras como muñeca, barbie, doll; partiendo que desde niñas a todas nos gusta o nos ha gustado jugar con muñecas, siendo desde temprana edad nuestro ideal de belleza.

Hoy en un salto cualitativo de conciencia, entendiendo la profundidad de la transformación que hacemos con nuestro trabajo, que no solo se trata de la estética, sino también de actitud, de estilo de vida y sobre todo de filosofía de vida, buscando incrementar el umbral de merecimiento para la mujer desde el amor propio.

Sin embargo, desde esa misma conciencia he entendido que las palabras que mejor nos define como mujer, no son ni muñeca, ni barbie, sino “Diosa”, porque dentro de cada mujer más allá de la estética de su cuerpo, está la esencia de una diosa, una diosa de la sabiduría, una diosa de las artes, de la ciencia, del deporte, una diosa de la maternidad, generosa, amorosa y por mucha poderosa.

Inspiración y musa


Ahora mismo, debemos convertirnos en fuentes de inspiración y musa, para cualquiera que conozca nuestra historia después y el proceso psicológico que la acompaña. De todo lo que nos ha llevado a convertirnos en verdaderas diosas, porque elevamos nuestro amor propio, e hicimos brillar aún más desde nuestra divinidad, desde su lado más sagrado.

He entendido que dentro de cada una de ellas está la perfección imperfecta de la creación como seres humanos, que además somos perfectos de acuerdo a como funcionamos y en la coherencia de nuestros sistemas múltiples de inteligencias, otorgándole así un sentido único a cada una de ellas, para sobresalir, para reconocerse y amarse, pero sobre todo para inspirar.

Hoy quiero invitarte a descubrir a esa diosa, a amarla y valorarla por encima de cualquier complejo, inseguridad o estigma. Desde el amor propio, ¡todo es posible!

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